La espiral es un signo dedicado al culto desde épocas milenarias. El Trisquel
El trisquel es la figura que en el mundo celta representaba al sol. El trisquel seria así la luz de la vida.
En la vida práctica, siempre cercano a antiguos castros o dólmenes funerarios, el trisquel siempre figuraba situado en un lugar desde el que recibía la luz del sol desde las primeras horas de la maña hasta la caída de la noche.
La Rosácea
Símbolo también vinculado al sol , más como símbolo funerario que de vida.
Para los celtas, el sol representaba la morada de los muertos y el reino de las divinidades.
Por ello, la inscripción de rosáceas en monumentos funerarios, simbolizaban una forma de ayuda al difunto a que encontrase el camino hacia su descanso.
Los Nudos Celtas
Estos tramados intrincados son interpretados como una recreación de las fuerzas de la naturaleza, especialmente del mar.
Se asocian con la representación de las olas y otros fenómenos marítimos, así como con los monstruos marinos de la mitología celta.